sábado, 9 de junio de 2012

Malleus maleficarum: brujería e inquisición

Conversando con un amigo sobre la escasez de traducciones al castellano de la literatura latina sobre demonología y brujería, me he animado a emprender la traducción y publicación de algunos de los pasajes más importantes del Malleus Maleficiarum (El Martillo de las Brujas).
Este libro fue escrito probablemente en 1486 y tradicionalmente fue atribuido a los inquisidores Jacob Sprenger y Heinrich Kramer (Henricus Institoris), aunque actualmente se considera que éste último fue el único autor. En esta obra se trata de demostrar que el poder y maldad de las brujas es más grande que el que habitualmente se había reconocido oficialmente hasta entonces y que por lo tanto las autoridades eclesiásticas y civiles deben perseguirlas con la máxima dureza.
Gran parte del éxito editorial que obtuvo este libro en toda la Europa de aquel entonces se debió sin duda a que está salpicada de impactantes relatos sobre las supuestas prácticas de las brujas. Todo lo que la imaginación popular había forjado desde hace siglos sobre los poderes de las brujas, aquí se veía reflejado: declarado bajo juramento (y tortura) por gente que realmente había sido acusada y posteriormente quemada en la hoguera, y puesto por escrito por dos eminentes inquisidores. Este libro era como una actual novela de terror, con la diferencia que la gran mayoría de sus lectores creyeron que eran hechos reales. Su lectura sin duda contribuyó a aquella ola de odio y ciega persecución que constituye una de las páginas negras de la Humanidad.
Quien quiera leer más acerca de esta obra podrá hacerlo en la sección Escritores Latinos, de mi página Magister Humanitatis:
https://sites.google.com/site/magisterhumanitatis/escritores-latinos/malleus-maleficarum

Allí iré agregando poco a poco nuevas selecciones de fragmentos para que podamos hacernos una idea cabal de su contenido.
Ha continuación os ofrezco un pequeño pasaje, en el que se describe el modo en que se realiza el pacto con el diablo


El [pacto] solemne se hace entre ellos cuando las brujas acuden a cierta reunión, en un día acordado, y ven al demonio bajo el aspecto de un hombre; el cual las incita con la prosperidad terrenal y la longevidad a jurarle fidelidad, mientras aquéllas que asisten le piden que acepte a la novicia.
Solennis inter eos fit ubi maleficae in certam concionem, statuto die, veniunt et daemonem in assumpta effigie vident hominis; qui dum super servandam sibi fidelitatem, cum temporalium prosperitate et longitudine vitae hortatur, illae quae assunt novitiam suscipiendam sibi commendant.
Y el demonio, si halla una novicia o discípulo dispuesto a renegar de la fe y del culto cristiano, y de la mujer alargada (pues así llaman a la santísima virgen María) y a nunca venerar los sacramentos, entonces el demonio extiende la mano y a su vez el discípulo o la novicia, estrechándole la mano, jura cumplir esas cosas.
Et daemon, si de abneganda fide et cultu christianissimo, et de extensa muliere (sic enim et beatissimam virginem Mariam nuncupant), et si de sacramentis nunquam venerandis, invenerit novitiam seu discipulum voluntarium, tunc daemon manum extendit, et viceversa discipulus seu novitia, stipulata manu, illa servare promittit.
Y el demonio, una vez conseguido lo anterior, inmediatamente añade que eso no basta; y cuando el discípulo pregunta qué otra cosa debe hacer, el demonio le exige vasallaje, lo cual implica que le pertenezca eternamente en cuerpo y alma, y le ofrezca otros de cualquiera de ambos sexos que se unan a él.
Et daemon, habitis illis praemissis, statim subiungit haec non sufficere; et ubi discipulus quaenam alterius sint facienda inquirit, daemon omagium petit, quod continet, ut in anima et corpore sibi aeternaliter pertineat, et proposse alios quoscunque utriusque sexus sibi associare velit.
Por último los reúne para que se hagan ciertos ungüentos a partir de huesos y miembros de niños, principalmente de renacidos de la fuente bautismal, con los que podrán realizar todos sus deseos con su ayuda.
Adiungit denique ut certa unguenta ex ossibus et membris puerorum, et praecipue renatorum fonte baptismatis, sibi conficiant, per quae cunctas suas voluntates explere cum sua assistentia poterit.

Grabado del s. XVII (en el Compendium Maleficarum de Francesco Guazzo) que muestra las prácticas que supuestamente realizaban los brujos

A continuación el autor relata el testimonio de una joven bruja que renegó de la hechicería y sus confesiones sobre las supuestas prácticas de los hechiceros, lo cual se puede leer en el enlace que arriba he dejado.
Los estudiosos del latín podrán encontrar en esta obra muchos ejemplos de deformaciones y simplificaciones que caracterizan el latín de esta época, no solo en la escritura de las palabras sino también en la forma de construir las oraciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada