jueves, 23 de julio de 2015

Harena Verborum: julio 2015

El verano del año del Señor 2015 una nueva terrible ola de calor hiere campos, animales y hombres. Las tormentas de rayos y los vientos huracanados se multiplican, mientras que el fuego devora los bosques resecos. Muchos ven en todo esto el cumplimiento de los desastres de las profecías del cambio climático, por las ofensas cometidas contra la Tierra: la contaminación de ríos y mares, la destrucción de la capa de ozono, la desaparición de los bosques.... Todos están como inquietos, quizás imaginando que serán testigos de algo tremendo, bueno o malo, pero que les ha tocado presenciar algo nuevo y grandioso... En este verano también volvió a abrir sus puertas la "Harena Verborum". Los seguidores de estos deportes acudieron atraídos por un nuevo ludus, que llamaban el "laberinto de palabras", en el que no solo tenían que aguzar el ojo sino también el ingenio: aquí no bastaba el valor de Aquiles, también se requería la astucia de Ulises. Quienes se sienten preparados para obtener esa gloria pueden seguir uno de estos caminos:

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Estela funeraria de los gladiadores Aquilus y Muranus erigida por sus patrones, los hermanos Caius y Marcus Versulatius. En el Römisch-Germanisches Museum, Colonia. Foto de Wikipedia.

lunes, 1 de junio de 2015

Humanista y Papa: Eneas Silvio Piccolomini


Eneas Silvio Piccolomini nació en Corsignano (hoy Pienza, Italia), 1405. Aunque su familia era noble, había sido expulsada de Siena en 1385, y entonces le tocó vivir en un ambiente modesto. Estudió Derecho y Letras clásicas en Siena (1423-1428) y Florencia (1429-1430). A partir de entonces tuvo una carrera ascendente y meteórica: en 1432 fue secretario del Cardenal Doménico Capránica, fue a Escocia en misión diplomática (1435), miembro de varios comités del Concilio de Basilea (desde 1436), secretario del antipapa Felix V (1439), en la cancillería del rey Federico III (1442), y misión diplomática ante el papa Eugenio IV (1445), que le brindó la ocasión de renunciar a su pasado conciliarista y confirmar su adhesión a la Santa Sede. Fruto de esta reconciliación será su ordenación como subdiácono en 1445 y como sacerdote y obispo de Trieste en 1447, y como obispo de Siena en 1450. En estos años siguió en la cancillería de Federico III y se encargó de los preparativos para su coronación como emperador (Roma 1452). Regresó definitivamente a Italia en 1455. En 1456 fue creado cardenal y en 1458 fue elegido sumo pontífice, con el nombre de Pío II.
Como intelectual también gozó de merecida fama por sus numerosos escritos en los que toca temas variados: historia, geografía, teología, poesía. De su época anterior al sacerdocio destaca su primer relato del concilio de Basilea titulado “De Gestis Concilii Basiliensis” (1440) y su novela “Historia de Duobus Amantis” (1444), un grandes ventas del s. XV. De su época posterior destacan varias obras histórico-geográficas, como su “Germania” y su “Historia Bohemica” (ambas de 1458) y sobre todo su escrito autobiográfico “Commentarii” (1462-1464) en el que retrata la Europa y personajes de su tiempo.
Euryalus entrega su primera carta a Lucrecia. Ilustración de la "Historia de Duobus Amantis", en un manuscrito del s. XV. Imagen de Wikimedia Italia.


Una pequeña muestra del análisis histórico y el estilo de Piccolomini podemos saborearlo en estos fragmentos en los que ridiculiza el afán de los pueblos por atribuirse estirpes antiguas y gloriosas.

Silvio Piccolomini, Historia Bohemica, lib. 1, cap. 2, f. 4r-4v, Basilea 1489.
Los bohemios, deseando ostentar como el resto de los mortales un origen antiquísimo, afirman ser descendientes de los eslavos. En verdad se cree que los eslavos estuvieron entre aquellos que tras el diluvio universal construyeron la famosísima Torre de Babel, y ahí, cuando las lenguas fueron confundidas, ellos, llamados “eslovenos”, o sea “locuaces”, recibieron su propio dialecto. …..
Bohemi, sicut ceteri mortalium originem suam quam uetustissimam ostendere cupientes, sclauorum se prolem asserunt. Sclauos autem inter eos fuisse qui post uniuersale diluuium condende famosissime turris Babel auctores habentur, atque ibi, dum lingue confuse sunt, “sclauonos”, id est “uerbosos” appellatos, proprium ydeoma suscepisse. …....
Muchos de los germanos se consideran muy nobles habiendo surgido de los romanos; los romanos piensan que de los teucros toman un origen gloriosísimo; los francos, que también fueron germanos, dijeron que eran de sangre troyana. Igual gloria satisface a los británicos, que afirman que un cierto Bruto, que marchó al exilio, dio principio a su estirpe. Y los bohemios, urdidos desde mucho más alto, se jactan que salieron de la misma Torre de la confusión. ….......
Multi ex germanis satis se nobiles arbitrantur ex romanis ortos; romani ex theucris originem ducere gloriosissimum putant; franci, qui et germani fuerunt, troyanum se sanguinem esse dixerunt. Eadem britannis gloria satis est, qui Brutum quendam exilio profectum generi suo principium dedisse affirmant. At bohemi longeeslovaco esloveno alcius orsi ab ipsa confusionis Turre se missos iactitant. …......
Dicen que los eslovenos estuvieron allí, cuando se confundió el habla de toda la Tierra: hueca alabanza y digna de risa. Porque si alguien quiere imitar a los bohemios buscando la nobleza de su pueblo en los tiempos antiguos, fácilmente se atribuirán orígenes, no ya desde la Torre babilónica, sino desde el Arca de Noé, y desde el mismo Jardín de las Delicias y los primeros padres y del útero de Eva, de donde todos hemos salido.
Fuisse illuc sclauonos, aiunt, dum labium uniuerse Terre confusum est: uana laus ac ridenda. Quod si quis bohemos imitari uelint nobilitatem generis ex ipsa uetustate querentes, non iam ex Turri babilonica, sed ex Archa Noe atque ex ipsa Deliciarum Paradiso primisque parentibus, et ab utero Eue, unde omnes egressi, facile sibi principia uendicabunt.
Nosotros pasamos por alto estas cosas como delirios seniles. “Todos los reyes provienen de siervos; todos los siervos de reyes”, escribió Platón.* La sola y única virtud engendra la auténtica nobleza.
Nos ista tanquam anilia deliramenta pretermitimus. “Omnes reges ex seruis ortos; omnes seruos ex regibus”, scripsit Plato. Veram nobilitatem sola atque unica uirtus gignit.

* Frase inspirada en: Platón, Teeteto, 175; popularizada por: Séneca, Epistolae Morales ad Lucilium, 44, 4: “Platon ait neminem regem non ex seruis esse oriundum, neminem seruum non ex regibus”.
Primera página de la edición de Roma 1481 de la "Abbreviatio"

Una obra menor de Piccolomini fue su “Abbreviatio” (= resumen, escrito en 1463) de las “Décadas” de F. Biondo. Decimos obra menor porque Piccolomini solo se limitó a abreviar el texto de Biondo, sin hacer añadidos en el fondo ni ninguna pretensión en la forma. Sin embargo la obra tuvo mucho éxito y se convirtió en un manual fácil de manejar y ecónomico de comprar. B. Plátina fue uno de los autores que usó mucho ese texto para la redacción de su colección de biografías papales.
Por esa razón en paralelo a la traducción de la obra de Plátina estoy publicando el texto latino de la “Abbreviatio”. Y aquí cedo la palabra a Michael Isingrin (Suiza 1500-1557) editor de la edición Basilea 1533 de la “Abbreviatio”, el cual en su prefacio explicaba muy bien el valor de esta obra.

MICHAEL INSINGRIN AL BENIGNO LECTOR. SALUDOS.
MICHAEL ISINGRINIVS LECTORI CANDIDO. SALUTEM.
1. Puesto que la Historia es espejo de la vida humana que muestra como en un teatro los hechos de los mortales a la mente de los que la contemplan con atención, y de tal modo hace presentes las gestas de los tiempos antiguos que no puedes dudar que es un modelo prefijado de lo que se debe hacer y como un oráculo para los hombres actuales, [por lo tanto] no parece que merezcan pequeña alabanza quienes le consagraron todo su esfuerzo e ingenio para transmitir a la posteridad las gestas de los antepasados, de donde los hombres de los tiempos venideros, adoctrinados por esta materia y pertrechados de consejos para cuidarse de los malos, tengan una regla rectísima para gobernar la república.
1. Quandoquidem Historia uitae humanae speculum est quod actus mortalium intente contemplantium menti ueluti scena exhibet, quodque res priscis temporibus gestas ita praesentes facit, ut et rerum gerendarum praefixum exemplum et instantium ceu oraculum minime dubium habere possis: non uulgarem mereri laudem uidentur, qui omnem operam atque industriam huc impenderunt, ut res maiorum memoria gestas posteritati commendarent, quo uergentis aetatis homines, materia discendi malorumque cauendorum monitionibus minime destituti, rectissimam reipublicae administrandae regulam haberent.
2. En este rubro, a mi juicio, si a alguien se le debe ciertamente mucho es a Biondo, el cual transmitió el recuerdo de las ruinas del declinante Imperio Romano con estilo claro, máxima fidelidad, no menos diligencia e infatigables esfuerzos.
2. Quo nomine, mea quidem sententia, si cuiquam alias, Blondo certe plurimum debetur, qui declinantis Romani Imperii ruinas, stylo diserto, fide summa, diligentia non minori, laboribus inexhaustis, memoriae mandauit.
3. El mismo autor declara la causa de esta dificultad: En tal torbellino de revueltas, perdido el esplendor de las Letras, sucedió que él, despojado de la multitud de escritores a los que imitar, fue obligado a buscar en todas partes y a seguir diferentes textos, divergentes entre sí en muchos pasajes y escritos con ligereza y torpeza.
3. Cuius difficultatis causam autor ipse asserit: Tanto uidelicet motuum turbine, splendore literarum euanescente, factum esse ut, scriptorum quos imitaretur copia destitutus, uaria ac multis [in] locis inter se dissidentia, temere ac ineptissime scripta sequi et undique conquirere coactus fuerit.
4. Pero ya que Biondo trata el tema demasiado extensamente para que un ocupado lector pueda hojear tamaño volumen, Eneas Silvio (al que después hecho pontífice, se le puso el nombre de Pío) movido por afecto hacia sus semejantes mortales, para quitar el tedio de la extensión, quiso reducir las extensísimas Décadas en un fructuoso resumen; pues mientras lo abreviaba apretadamente, muy elegante y hábilmente cumplió el precepto de [Horacio] Flaco de no ser oscuro.*
4. Verum quia Blondus negotium fusius tractat quam ut occupato lectori tanta uolumina euoluere uacet, pari erga mortales motus affectu Aeneas Syluius (cui postea pontifici facto, Pii nomen inditum est) qui, ut prolixitatis taedium leuaret, Decades amplissimas in compendiosam epitomen contrahere uoluit; quod interim dum arctissime succinxit, affabre admodum et scite Flacci praeceptum obseruauit ne obscurus fieret.
5. Él expuso limpia y brevemente lo que el mismo autor había referido tan amplia como claramente, de modo que mucho mermó el número de folios pero en nada la utilidad; para que veas que es cierto lo que Fabio [Quintiliano] en otro lugar dice: que es propio del artista hablar breve y enjundiosamente. Además porque dice poco, no dice pocas cosas.**
5. Dilucide id et breuiter exhibuit quod autor ipse uacantibus ingeniis tam fuse quam clare prodiderat, ut foliorum numero multum utilitati uero decederet nihil; ut uerum uideas quod Fabius alibi dicit: eiusdem esse artificis breuiter et copiose dicere. Non praeterea pauca dicit, quod dicit parum.
6. Así pues queriendo agradarte, doctísimo lector, aquel compendio, recomendable bajo muchos aspectos, donde puedes adquirir ameno conocimiento de muchos sucesos, nos hemos ocupado en corregirlo de las numerosas erratas con las que estaba indignamente manchado y restituirlo a su prístino candor, juzgando nosotros que de ningún modo [te] será desagradable.
6. Tibi itaque, humanissime lector, gratificari uolentes, compendium illud multis numeris commendabile, unde tibi multarum rerum iucundam cognitionem comparare posses, a mendis innumeris, quibus erat foedissime conspurcatum, emendari pristinoque suo candori restitui curauimus, minime iniucundum fore arbitrantes.
Cuídate pues y disfruta.
Vale igitur et fruere.


* Esta referencia a Horacio y más abajo a Quintiliano son genéricas y están tomadas de Erasmo. Cf. Erasmo de Rotterdam, De Copia Verborum, lib. 1, cap. 5, Londres 1823, p. 4.
** Esta frase recuerda la irónica frase de Cicerón: “Caluus satis est, quod parum est” (= Calvo está satisfecho porque es poco = le ha gustado que haya sido breve). Cicerón, De Oratore, lib. 2, cap. 61. Aunque Cicerón lo dice en sentido irónico, es decir que siendo un discurso malo, basta con que haya sido breve.

miércoles, 29 de abril de 2015

HISTORIA: MAESTRA DE LA VIDA

Todos nosotros seguramente hemos oído muchas veces la pregunta: ¿Para qué sirve la Historia? Al respecto el gran orador Cicerón († 44 a. C.) ya afirmaba con rotundidad su importancia.

Cicerón, De Oratore, 2, 36
En verdad la Historia es testigo de los siglos, luz de la verdad, sustento de la memoria, maestra de la vida, mensajera del pasado: ¿con qué otra voz, sino la del orador, es transmitida a la inmortalidad?
Historia uero testis temporum, lux ueritatis, uita memoriae, magistra uitae, nuntia uetustatis: qua uoce alia, nisi oratoris, inmortalitati commendatur?
Y todos también seguramente hemos oído la respuesta acuñada por el agudo filósofo Santayana y que retrata bien una de las causas del estancamiento tecnológico y moral de la sociedad. Citamos un fragmento más largo de lo habitual:

George Santayana ( 1952), The Life of Reason or The Phases of Human Progress, Londres 1906, vol. 1, cap. 12, p. 284.
cuando no se retiene la experiencia, como entre los salvajes, la infancia es perpetua. Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo. En el primer estadio de la vida la mente es frívola y fácil de distraer; no alcanza el progreso por falta de continuidad y persistencia. Esta es la condición de los niños y los bárbaros, en quienes el instinto no ha aprendido nada de la experiencia.
when experience is not retained, as among savages, infancy is perpetual. Those who cannot remember the past are condemned to repeat it. In the first stage of life the mind is frivolous and easily distracted; it misses progress by failing in consecutiveness and persistence. This is the condition of children and barbarians, in whom instinct has learned nothing from experience.

La mayoría de las sociedades del s. XXI seguramente hemos superado ese estadio básico en el campo tecnológico, pues manejamos automóviles, armas, teléfonos, ordenadores y un largo etcétera de artefactos sofisticados. Sin embargo en el campo político y moral ocurre exactamente lo contrario, y constatamos que millones de personas están en el nivel infantil o salvaje. No solo pensamos en las guerras, que es la quintaesencia de todos los males, sino en el fundamentalismo religioso (musulmán y cristiano), en el racismo, la homofobia, el desprecio y violencia contra la mujer, la corrupción de los gobernantes, la manipulación de la opinión pública, y un largo etcétera.
La Historia (junto con otras Ciencias Humanas) pues constituye un escalón necesario para el progreso de una sociedad. Pero si la sociedad pierde ese tesoro de la experiencia, entonces se convierte en una presa fácil de la ignorancia y la pobreza por un lado, y la corrupción moral y la tiranía por otro lado.
Quisiera en este artículo poner algunos ejemplos concretos de cómo nuestras preocupaciones del s. XXI ya fueron abordadas hace siglos y lo interesante que fueron esas reflexiones. Naturalmente toda la Historia es maestra, la del s. XX como la del s. I, pero aquí  tomaremos ejemplos de autores de la Antigüedad y de la Edad Media, que es el período que aquí nos interesa.
Relieve en la Columna de Trajano: soldados levantando un campamento. Foto tomada del Project Trajan's Column de la University of St. Andrews.

Quiero empezar por el historiador griego Plutarco († c. 125), que no escribió en latín, pero no puedo resistirme a publicar su acertada reflexión sobre la manipulación del sincero patriotismo de las masas para el interés mezquino de unos pocos. Su reflexión me viene a la cabeza cada vez que veo películas sobre los combatientes de las guerras neocolonialistas de la era actual.

Plutarco, Vidas Paralelas, Tiberio Graco, 9: 4-5.
Las fieras que habitan Italia tienen cavernas y cada una tiene su madriguera para refugiarse, pero a los que están combatiendo y muriendo por Italia no les pertenece nada más que el aire y la luz, y vacilantes van errantes con sus hijos y esposas.
Los generales engañan a los soldados en las batallas cuando les exhortan a defender de los enemigos los sagrados sepulcros, pues ni un sepulcro paterno ni una tumba de antepasados pertenece a ninguno de los muchos romanos que combaten y mueren para que otros vivan lujosamente y se enriquezcan. Les dicen que son dueños del mundo, pero no tienen ni un puñado de tierra propio.

Los veteranos de guerra no solo pierden juventud, salud (sino la vida) y economía para que amasen grandes fortunas otros que no se ensucian los zapatos, sino que además quedan minados moral y sicológicamente. El filósofo medieval Guillermo de Auvernia fue quizás el primero que advirtió los desordenes mentales provocados por las violentas experiencias de la guerra.

Guillermo de Auvernia ( 1249), De Universo, secunda pars secundae partis, c. 35.
Así pues, en su interior ellos ven esos ejércitos armados, torneos y combates, que mencioné, muchos a causa de enfermedad, pero otros pintados todos ellos por algún espíritu maligno en su imaginación.
Intra semeteipsos igitur uident armatos exercitus et hastiludia et pugnas, quas dixi, multi aegritudine faciente, multi uero maligno aliquo spiritu haec omnia in uirtute imaginatiua ipsorum pingente.
En verdad aquí debes tener en cuenta lo que dije sobre los que intervinieron en guerras y ejércitos y los que usaron mal las armas; por eso a ellos muchas veces se les aparecen las caras de aquellos que murieron a espada o los que ellos mataron a espada; aparecen, digo, en una angustia y dolor intolerable por las armas y peleas que creen empuñar.
Debes autem attendere hic quae dixi de armis et exercitibus bella agentibus et armis male utentibus; et propter hoc apparent eis ibi plerunque chari eorum, qui gladio occisi sunt uel quos ipsi gladio occiderunt; apparent, inquam, in labore intolerabili et dolore, ex armis et pugnis, quas exerceri uidentur.


Actualmente en la Unión Europea, y en España en particular, se ha avivado el debate sobre la honestidad de los gobernantes, o mejor dicho si gobiernan a favor de los pueblos que los eligen, o a favor de los grandes poderes económicos, si debe primar el bienestar de la sociedad o los balances económicos. La cuestión se agrava cuando la sociedad contempla airada que los que saquean y hunden naciones enteras salen libres o con pequeñas sanciones. Entonces viene a la cabeza la reflexión del famoso san Agustín de Hipona, que siendo un filósofo neoplatónico-cristiano está libre de sospechas de ser un “radical anti-sistema”: la legitimidad del poder o viene de la justicia, o no existe.

San Agustín ( 430), De Civitate Dei contra Paganos, lib. 4, n. 4.
Y así al quitarse la justicia ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones? Porque las bandas de ladrones ¿qué son sino pequeños reinos? Es un grupo de hombres, que es regido bajo mandato de un jefe, que está unido por un pacto de cooperación, que se divide el botín según una norma acordada.
Remota itaque iustitia quid sunt regna nisi magna latrocinia? Quia et latrocinia quid sunt nisi parua regna? Manus et ipsa hominum est, imperio principis regitur, pacto societatis astringitur, placiti lege praeda diuiditur.
Esta [banda] malvada, si crece con la llegada de muchos hombres corruptos de modo que posee territorios, fija una sede, ocupa ciudades, subyuga pueblos, asume más abiertamente el nombre de reino; [nombre] que cuando se le aplica públicamente, no quita el desenfreno, sino que añade la impunidad.
Hoc malum, si in tantum perditorum hominum accessibus crescit ut et loca teneat, sedes constituat, ciuitates occupet, populos subiuget, euidentius regni nomen assumit; quod ei iam in manifesto confert, non adempta cupiditas, sed addita impunitas.
En verdad con elegancia y veracidad respondió a aquel Alejandro Magno un pirata capturado. Pues habiéndole preguntado el rey qué le había movido a infestar los mares, aquel con franca arrogancia dijo: “Lo mismo que a ti para [infestar] todo el orbe; pero porque yo lo hago con una pequeña nave soy llamado bandido; tú porque [lo haces] con una gran flota, emperador”.
Eleganter enim et ueraciter Alexandro illi Magno quidam comprehensus pirata respondit. Nam cum idem rex hominem interrogaret, quid ei uideretur ut mare haberet infestum, ille libera contumacia: “Quod tibi, inquit, ut orbem terrarum; sed quia ego exiguo nauigio facio, latro uocor; quia tu magna classe, imperator”.
Relieve en la Columna de Trajano: flota romana. Foto tomada del Project Trajan's Column de la University of St. Andrews.


Una reflexión de B. Plátina († 1481) sobre algunos malos pontífices medievales bien puede aplicarse a la actual reflexión sobre la elección de gobernantes honestos y la capacidad de reacción de la parte sana de la sociedad contra el cáncer de la corrupción.


B. Plátina, Liber de Vita Christi ac Omnium Pontificum, 140, 5-6.
Mira, te ruego, cuánto habían degenerado estos pontífices de sus antepasados, los cuales con su sangre nos dejaron esta república cristiana tan grande y magnífica. El pontífice romano, padre y protector de lo sagrado, se llevó ilícitamente las cosas sagradas, y quien habría debido castigar los sacrilegios se volvió autor de un gran sacrilegio.
Vide, quaeso, quantum degenerauerint ii pontifices a maioribus suis qui hanc rempublicam christianam tam amplam tamque magnificam suo sanguine nobis reliquere. Pontifex romanus, sacrorum pater et rex, sacra ipsa furto abstulit, et qui uindicare sacrilegia debuerat tanti sacrilegii factus est auctor.
En verdad esto ocurre en cualquier república cuando la ambición y avaricia de los malos es más fuerte que la virtud y sensatez de los buenos. Por eso en el clero deberían ser elegidos aquellos cuya vida y doctrina sea probada, no aquellos que no teniendo nada de virtud ni religión buscan para sí mismos el poder con ambición y soborno.
Hoc autem contingere in quauis republica consueuit, quando plus malorum ambitio et auaritia ualet quam bonorum uirtus et grauitas. In clerum igitur deligendi essent quorum uita et doctrina probata sit, non autem ii qui cum nil uirtutis et religionis habeant ambitione et largitione sibi potentiam quaerunt.

Naturalmente una sociedad ignorante de los más altos valores de la Humanidad camina hacia su descomposición y destrucción. Los actuales potentados de la Tierra creen (acertadamente) que con la ignorancia lograrán controlar fácilmente a las masas, pero se equivocan pensando que ese dominio será duradero. Esa misma ilusión ya la han tenido muchos otros poderosos, que concentraron poder, saber y riquezas en una élite y creyeron que podían cabalgar a largo plazo la sociedad monstruosa que creaban. A pesar de ellos es más grande la parte sana de la sociedad que empuja hacia adelante. Un malvado en un minuto puede destruir lo que cien buenos en un año construyeron, pero el camino que ellos desbrozaron queda abierto, la visión de lo bueno y lo bello que obtuvieron queda guardada en la memoria de la Historia, y los que vienen detrás no retroceden un paso en la autoconciencia de la dignidad humana.