sábado, 12 de mayo de 2012

Horae Sanctae crucis


Las Horae sanctae crucis son un conjunto de oraciones organizadas para usar en la llamada "Liturgia de las Horas", que es un determinado conjunto de oraciones dispuestas para ser rezadas a lo largo del día, una práctica muy antigua que se originó entre los monjes del desierto y los presbiterios, germinalmente en el s. IV y más claramente organizado en el s. V.
Por otro lado, el lector moderno tenga en cuenta que en aquel entonces no se solía dividir las horas del día como actualmente acostumbramos, sino que ellos contaban la hora prima a partir de las seis de la mañana, la hora secunda eran las siete, y así hasta la hora duodecima (las seis de la tarde), mientras que las 12 horas de la noche se dividían en 4 vigiliae de tres horas cada una (prima vigila, secunda vigilia, etc). Así la Liturgia de las Horas se agrupaba en 8 bloques de oraciones (Maitines, Laudes, prima, tertia, sexta, nona, Vísperas y Completas).

Las Horae sanctae crucis (es decir; liturgia de las Horas de la santa cruz) se populariza en los manuscritos a partir de la segunda mitad del s. XV. Así tenemos las Heures à l'usage de Tournai (Willamette Hours), c. 1460-1489, en la Willamette Library, Oregon, USA; el manuscrito GkS 1610 4º (The Della Porta Hours), hacia 1478-1480, en la Royal Library, Copenhague; las Horae sanctae crucis, hacia 1495, en la Cambridge University Library, Inglaterra, etc.

Este conjunto de oraciones se solía atribuir al papa Juan XXII (1244 - 1334), pero parece que ese error surgió por el hecho que ese papa concedió un año de indulgencia a quien lo rezara. En realidad la obra debe atribuirse al obispo agustino Egidio Romano (1247? - 1316), filósofo y teólogo, discípulo de santo Tomás (cf. Analecta Hymnica Medi Aevi (AL), vol. 30, p. 32-35), autor del oficio De Passione Domini o también conocido como Patris Sapientia, por las palabras iniciales del primer himno.


Tríptico de las Horas canónicas, de autor desconocido (inicios del s. XV) en la catedral de Lübeck, Alemania. Obra inspirada en la devoción a las Horae sanctae crucis, cuyo texto traducido al alemán antiguo ilustra cada escena.

El texto se encuentra en los manuscritos con múltiples pequeñas variantes, supresiones y añadidos, sobre todo en las oraciones iniciales (las dos primeras estrofas) y conclusivas (aquí no las incluyo).


El texto que presento a continuación es el que fue inmortalizado al ser musicalizado genialmente por el compositor francés Loyset Compère (1445 - 1518), popularmente conocido hoy entre los amantes de la música renacentista como Officium de cruce (In nomine Iesu).
Entre corchetes he colocado la hora litúrgica a la que pertenece cada himno

Que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla
del cielo, de la tierra y de los infiernos.
porque el Señor por nosotros se ha hecho
obediente hasta la muerte,
y una muerte de cruz.
In nomine Iesu omne genu flectatur
caelestium, terrestrium et infernorum,
quia Dominus factus est pro nobis
obediens usque ad mortem,
mortem autem crucis.
A.: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
R.: Porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
A.: El que sufrió por nosotros.
R.: Se apiade de nosotros.
A.: Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.
R.: Quia per sanctam crucem tuam redemisti mundum.
A.: Qui passus est pro nobis.
R.: Miserere nobis.

[Maitines]
La Sabiduría del Padre, la Verdad divina,
el Dios-Hombre es capturado de madrugada,
abandonado de prisa por los discípulos que le conocían,
entregado a los judíos, vendido y afligido.
[Matutinum]
Patris Sapientia, Veritas divina,
Deus homo captus est hora matutina,
notis a discipulis cito derelictus,
a Iudaeis traditus, venditus et afflictus.

[Prima]
En la hora primera Jesús fue llevado ante Pilatos
y acusado de muchas cosas por falsos testigos
atado de manos le golpean con bofetadas,
escupen el rostro de Dios, grata Luz del cielo.

[Primam]
Hora prima ductus est Iesus ad Pilatum,
et a falsis testibus multum accusatum,
colaphis percutiunt manibus ligatum,
vultum Dei conspuunt Lumen caeli gratum.

[Tercia]
"Crucifícale", clamaban en la hora tercia;
ultrajado, le visten con una túnica púrpura,
su cabeza es atormentada por una corona de espinas.
Al hombro lleva la cruz al lugar del suplicio.

[Tertiam]
"Crucifige", clamitant hora tertiarum;
illusus induitur veste purpurarum,
caput eius pungitur corona spinarum.
Crucem portat humeris ad locum penarum.


[Sexta]
En la hora sexta Jesús es clavado en la cruz
y junto con ladrones destinado a la muerte.
sediento por los tormentos es saciado con hiel:
¡así fue mofado el Cordero que disuelve el mal!
[Sextam]
Hora sexta Iesus est in cruce clavatus
et est cum latronibus morti deputatus.
Prae tormentis sitiens felle saturatus:
Agnus crimen diluens sic ludificatus!

[Nona]
En la hora novena Jesús expiró,
clamando "Eli" encomendó su espíritu al Padre.
Un soldado perforó con una lanza su costado.
Entonces la tierra tembló y el sol se oscureció.

[Nonam]
Hora nona Dominus Iesus expiravit,
Heli clamans spiritum patri commendavit.
Latus eius lancea miles perforavit.
Terra tunc contremuit et sol obscuravit.

[Vísperas]
Fue bajado de la cruz en la hora vespertina.
La Fuerza se ocultó en Dios.
La Medicina de la vida soportó tal muerte.
¡Ay! la Corona de gloria yació inerte.

[Vesperas]
De cruce deponitur hora vespertina.
Fortitudo latuit in mente divina,
talem mortem subiit vitae Medicina.
Heu, Corona gloriae iacuit supina.

[Completas]
Al final del día se le da sepultura,
el noble cuerpo de Cristo, esperanza de vida futura,
es ungido con perfume: [así] se cumplen las Escrituras.
Que sea perenne el recuerdo: [tu] muerte es mi salvación.
[Completorium]
Hora completorii datur sepulturae,
corpus Christi nobile, spes vitae futurae,
conditur aromate: complentur Scripturae.
Iugis sit memoria: mors mihi curae.

La primera estrofa (in nomine Iesu ..) es una paráfrasis de un texto de san Pablo (Fil. 2, 8-10).
La segunda estrofa es una antífona que hasta hoy se mantiene en la liturgia católica del Viernes Santo.
Las siguientes siete estrofas describen la pasión de Cristo, comenzando en su captura y que concluye con su sepultura.
En la octava estrofa la metáfora "fortitudo latuit in mente divina" puede prestarse a dos interpretaciones. Mi primera traducción fue: "una gran valentía latía en el proyecto divino", basado en que fortitudo es el valor moral ante las dificultades, la capacidad de soportar el sufrimiento e incluso la muerte: es la cualidad de los mártires, de los cuales Cristo es el modelo. Y tomé "latuit" en el sentido de Mt 11, 25-26 y I Cor 2, 6-8, donde el proyecto divino de salvación a través del sufrimiento de Cristo permanece "oculto", es decir ininteligible, para los malvados, incapaces de ver la fortitudo de Cristo, su propósito y su triunfo final. Pero actualmente esa solución me parece demasiado intelectual y poco acorde con el tenor general del poema. El autor usa varias metáforas para referirse no tanto a nociones teológicas sino a la persona misma de Cristo: Sabiduría del Padre, Verdad divina, Luz del cielo, Cordero, Medicina de Vida, Corona de gloria. Por lo tanto "la Fuerza" no es tanto una cualidad sino Cristo mismo. Y la "mente divina" no es tanto el proyecto divino sino Dios mismo. Este término aunque tiene muchas connotaciones teológicas y filosóficas, creo que aquí simplemente es usado por la rima (vespertina, divina, Medicina, supina). Creo que el autor quiere trasmitir una imagen poética: las Vísperas se rezan al caer el sol, y esa es la metáfora de la muerte: Cristo se oculta en Dios.
El verso: "iugis sit ..." tiene diversas variantes en los manuscritos, y es fácil pensar que el autor se apartó de las reglas del latín clásico (cosa frecuente en el latín medieval). Descarto mi primera solución: "que para mí esté unida tu muerte al recuerdo de mi curación". Opto por una solución más sencilla, agregando dos puntos y un verbo implícito.

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