lunes, 26 de marzo de 2012

O Domine Iesu Christe : Traducción y pronunciación

El O Domine Iesu Christe es un himno medieval conocido sobre todo porque fue el tema de famosas composiciones polifónicas renacentistas, como las de Josquin des Prez (¿1455 - 1521) o del italiano Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525 - 1594), aunque ellos usaron solo algunas de las oraciones del himno.

El himno pertenece al tipo de oraciones que en los breviarios solían recibir el nombre genérico de De Passione Domini. Como tantas otras oraciones medievales, era atribuida al papa Gregorio Magno (540 - 604). Sin embargo su origen quizás debe buscarse en el entorno franciscano, y es probable que el autor de las cinco primeras estrofas sea Nicolas IV (1227 - 1292), primer papa franciscano, y el papa Sixto IV (1414 - 1484), que también fue franciscano, sería el autor de la cuarta y quinta estrofa (que claramente tienen otro estilo).

Esta oración la encontramos en los manuscritos desde finales del s. XIV y fue muy popular en toda Europa, apareciendo frecuentemente en los devocionarios llamados Horae, porque estaban estructurados según la llamada "Liturgia de las Horas", que eran las oraciones que se realizaban en las catedrales y en los monasterios a lo largo del día (el oficio completo incluía: Matutinae, Laudes, Prima, Tertia, Sexta, Nona, Vesperae y Completae).
Por su contenido el himno O Domine Iesu Christe se prestaba para ser usado en actos penitenciales públicos y privados durante la Cuaresma o la Semana Santa. Y aunque esta oración no fue incluida ni en el Breviarium Romanum ni en la liturgia reformada por el concilio de Trento (s. XVI), se mantuvo viva como una oración privada, gracias a la difusión de breviarios que se multiplicaron con la aparición de la imprenta.

Hore beate virginis Marie ad usum Sarum , p. 95-96 (París, hacia 1505, pergamino 19, 4 º, en Det Kongelige Bibliotek de Copenhague), en la que podemos leer una versión del O Domine Iesu Criste.

El texto definitivo del himno contiene siete oraciones, pero como es habitual, existen variaciones del texto según qué manuscrito consultemos. Aquí sigo el texto usado por Palestrina (él usó solo la segunda estrofa) y por Josquin (él uso todas excepto la 4ª y 5ª estrofas).
Las variantes más comunes se hallan en la 3ª estrofa (sit vita animae meae) y al final de la 7ª estrofa (quando anima tua nobilissima de benedicto corpore tuo est egressa).

O Domine Iesu Christe,
adoro te in cruce pendentem
et coronam spineam in capite portantem.
Deprecor te, ut ipsa crux liberet me
ab angelo percutiente.
Oh señor Jesucristo,
te adoro colgado en la cruz
y llevando una corona espinosa en la cabeza.
Te ruego que tu cruz me libere
del ángel castigador.
O Domine Iesu Christe,
adoro te in cruce vulneratum,
felle et aceto potatum.
Deprecor te, ut tua vulnera
sint remedium animae meae.
Oh Señor Jesucristo,
te adoro herido en la cruz,
abrevado con hiel y vinagre.
Te ruego que tus heridas
sean remedio de mi alma.
O Domine Iesu Christe,
adoro te in sepulchro positum,
myrra et aromatibus conditum.
Deprecor te ut mors tua
sit vita meae.
Oh Señor Jesucristo,
te adoro puesto en el sepulcro,
embalsamado con mirra y perfumes.
Te ruego que tu muerte
sea mi vida.
O Domine Iesu Christe,
adoro te descendentem ad inferos
liberantemque captivos.
Deprecor te ne permittas
me illuc introire.
Oh Señor Jesucristo,
te adoro pues bajaste al infierno
y liberaste a los cautivos.
Te ruego que no permitas
que yo entre allí.
O Domine Iesu Christe,
adoro te resurgentem a mortuis,
ascendentem in coelis
et sedentem a dextris Dei Patris.
Deprecor te miserere mei.
Oh Señor Jesucristo,
te adoro resucitando de entre los muertos,
ascendiendo al cielo
y sentado a la diestra de Dios Padre.
Te ruego tengas piedad de mí.
O Domine Iesu Christe,
pastor bone, iustos conserva,
peccatores iustifica,
omnibus fidelibus miserere,
et propitius esto mihi peccatori.
Oh Señor Jesucristo,
oh buen pastor, salva a los justos,
justifica a los pecadores,
apiádate de todos los fieles
y sé benigno conmigo, pecador.
O Domine Iesu Christe,
propter illam amaritudinem,
quam pro me sustinuisti in cruce,
maxime in illa hora,
quando sanctissima anima tua
egressa est de corpore tuo:
miserere animae meae in egressu suo.
Amen.
Oh Señor Jesucristo,
por aquella amargura
que por mí soportaste en la cruz,
sobre todo en aquella hora,
cuando tu santísima alma
salió de tu cuerpo:
apiádate de mi alma en su final.
Amén.


Las cinco primeras estrofas tienen una estructura bien definida que se divide en tres partes: se abre con una invocación a Cristo, luego se contempla una escena de su pasión, y finalmente concluye con una súplica.
En la 2ª estrofa el verso felle et aceto potatum hace referencia al detalle relatado por los Evangelios, en que un soldado le acerca una esponja empapada con vinagre (Mt. 27, 48; Mc. 15, 36; Lc. 23, 36; Jn. 19, 29). La referencia a la hiel no aparece en los Evangelios, pero es frecuente incluirla por el salmo 69, 22: et dederunt in escam meam fel et in siti mea potaverunt me aceto (en mi comida pusieron hiel y abrevaron mi sed con vinagre), que es interpretado como un anuncio de la pasión de Cristo.

Por último hay que notar que, aunque en los textos del s. XVI-XIX suele escribirse Jesus (con J, según una deformación muy arraigada en aquella época), es una inútil fidelidad mantener esa escritura errónea en las nuevas ediciones. También en los textos litúrgicos oficiales de la Iglesia católica se ha desterrado el uso de la J. En cualquier caso la pronunciación es la misma.

2 comentarios:

  1. Muchas felicidades por la investigación tan minuciosa. Este himno lo encontre en la Catedral de Puebla (Mexico) tomado por uno de nuestros mas grandes compositores del periodo colonial, el Maestro de Capilla Juan Gutierrez de Padilla.

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  2. La magnífica música del maestro J. Gutierrez de Padilla, así como la de otros compositores latinoamericanos de aquella época, por desgracia todavía no es bastante conocida. Me alegro que te haya servido el artículo y gracias por recordarnos ese genial compositor.

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