sábado, 26 de septiembre de 2015

Cuestiones sobre el "Liber Gestorum"


En nuestra anterior entrada anotamos brevemente que algunos afirmaron que esta obra no fue escrita originalmente en catalán sino en latín, y expusimos a grandes trazos como pudo ser la génesis de esta obra en su versión catalana y latina. Ahora quisiéramos detenernos en algunos de esos puntos; y para ello quiero tomar pie en los dos primeros autores que levantaron objeciones al respecto: Joseph Villarroya y Jaime Villanueva.

Joseph Villarroya en su “Colección de Cartas Histórico-Críticas en que se convence que el rey Don Jaime I de Aragón no fue el verdadero autor de la Crónica o Comentarios que corren a su nombre”, Valencia 1800, arremetió su argumentación de modo tan vehemente como ciega y débil. Veamos un par de ejemplos de entre lo poco que tiene cierta utilidad o al menos despierta curiosidad.
1) Tacha de anacronismo y prueba de falsedad el pasaje donde el rey, narrando su primer matrimonio (a. 1221), enumera a sus consejeros y especifica que dos de ellos han muerto, siendo que la muerte de dichos nobles ocurrió en 1229. (cap. 17, Ms. 1734, f. 8r):
..... y don G. de Moncada y don G. Ramón de Moncada, que murieron en Mallorca, y de otros que no recordamos.
.... e en G. de Muntcada et en G. Ramon de Muncada, qui moriren a Mallorques, e de altres qui a nos no membren.
Pero esto únicamente prueba que el rey escribió esos capítulos años más tarde, como indican sus mismas palabras: “y otros que no recordamos”, que no tienen sentido si fuesen escritas en la época misma que ocurrieron aquellos sucesos.
2) Narrando el pleito que tuvo su madre María de Montpellier y su segundo marido, que quería dejar el señorío a su hijo Guillermo IX de Montpelier que había tenido con su amante Inés de Castilla, se lee (cap. 3, Ms 1, f. 3r-3v):
Y llevaron su pleito ante el papa, el cual les dio sentencia, e incluso hay una decretal escrita de la sentencia del papa, el cual declaraba que aquellos que eran hijos de don G. de Montpellier y de doña Inés no eran de matrimonio legal, pues fueron procreados en adulterio, pues él tenía otra mujer. Y declaró que Montpellier fuese de la reina doña María y de nos que eramos su hijo.
E tengren tant son pleyt denant l'apostoli, qui els dona sentencia si que ni ach decretal escrita de la sentencia de l'apostoli qui iutiaua aquels qui eren fiyls de en G. Montpestler e de na Agnes que no eren de leyal coniugi, car eren feyts en adulteri, hauen altra muyler. E iutia que Montpeler fos de la reyna dona Maria e de nos qui erem son fiyl
Decoración en el f. 1r del ms 1 de la Universitat de Barcelona

Villarroya tacha este pasaje de falso porque en la mencionada decretal (Inocencio III: X. 4, 17, 13) no se dice expresamente que tal hijo fuese adulterino ni que el señorío de Montpellier les perteneciese. Pero la sustancia del relato es cierta, pues al no declararlo legítimo, es obvio que es ilegítimo, y una de las razones que da la decretal es porque es hijo adulterino; y al negar expresamente que un hijo legítimo tenga derecho a sucesión, abría el paso del señorío para María, y para Jaime, que nacería años más tarde en su tercer matrimonio. De hecho parece que así se entendió también en aquel entonces, pues así se explica que en 1204 Guillermo IX dejase pacíficamente el señorío en manos de María.

Siguió sus pasos fray Jaime Villanueva O. P., en su “Viage Literario á las Iglesias de España” (t. 18, Carta 129, p. 248-259), Madrid 1581, quien tuvo ocasión de hojear el ms 64, cuando se hallaba en la biblioteca de las Carmelitas Descalzas de Barcelona. Saca en limpio:
1) Existían en el archivo real “algunas memorias en lemosín de los hechos de don Jaime” (p. 251), memorias que él imagina obra de diversos autores contemporáneos al rey Jaime.
2) A partir de esas obras Marsili escribió en latín una obra nueva y original.
3) Respecto al texto catalán, lanza esta hipótesis: “¿Qué diremos? ¿que entonces se forjó y zurció de los Comentarios latinos del P. Marsilio, poniendo en lemosín y en primera persona lo que aquel escritor dijo en tercera? Yo no lo afirmo; pero las sospechas son vehementes” (p. 258).
4) Afirma que “tengo por cierto que el rey don Jaime ni escribió esta su Crónica lemosina ni aun aquellas otras memorias que sirvieron a Marsilio de original” (p. 252). Para ello se basa en el argumento del silencio: ni el mismo Marsili ni Ramón Muntaner (historiador contemporáneo a Jaime I) mencionan explícitamente que el rey sea autor de dicha obra. Y entonces “antes de ese año 1343 nadie que sepamos conoció esta obra, escrita en nombre y persona del rey don Jaime I” (p. 257).

Vemos que ahora se admite la existencia de textos en catalán previos a Marsili, (pues reconoce que tantos detalles solo pudo darlos un testigo presencial, no Marsili); sin embargo se niega que sean los mismos que tenemos hoy, pues el texto catalán que hoy existe no sería otra cosa que una traducción del texto latino de Marsili. Y por último se niega que Jaime I sea autor ni de los textos perdidos que usó Marsili, ni evidentemente del texto catalán actual.
Sobre la autoría del texto y el silencio de sus contemporáneos al respecto hablaremos en otra entrada. Ahora quisiera que pensemos en el reto que significa demostrar: 1) que el texto catalán del ms 1 y el ms 1734 (de 1343 y 1380, los más antiguos que hoy existen) no son traducción del texto latino de Marsili (de 1314), sino al revés; 2) que estos textos catalanes son copia de un ejemplar similar, que fue el que usó Marsili.
En realidad ambas cuestiones son las dos caras de una misma moneda, pues nadie puede negar que el texto latino y el catalán son el mismo relato en distinta lengua. La duda solo puede surgir respecto a cuál es el original y cuál la traducción. Si la respuesta fuese favorable al texto latino, se abriría una segunda cuestión respecto a esos textos en lengua vulgar que se hallaban en el archivo real y que Marsili declara que usó para su edición. Pero si la respuesta es favorable al texto catalán, la cuestión queda cerrada, pues sería evidente que Marsili encontró en el archivo real un texto en catalán del cual son copia altamente fiel los ms 1 y 1734, además quedaría claro que no eran distintas obras, sino una sola obra ya acabada.
En nuestra anterior entrada ya abordamos esto desde el prólogo y colofón del mismo Marsili, en el que se muestra de modo indudable que su obra es traducción de una obra en lengua vulgar que se hallaba en el archivo real. En especial subrayo el modo de entender ciertos pasajes del prólogo (collecta, reducerentur, unum .. redderent codicem) que algunos entendieron como indicando diversidad de fuentes y un trabajo de elaboración creativa de Marsili, cuando lo que sugiere es un trabajo extra de poner orden en una obra no encuadernada, con hojas revueltas, sin divisiones ni títulos, con párrafos anotados al margen de página, etc.
Decoración del f. 182r del ms. 1 de la U. B.

Ahora quisiera iluminar las cuestiones arriba planteadas a través de la comparación del texto latino y el catalán. Quede claro que el grueso de ambos textos tiene un alto grado de concordia. Pero son los pasajes donde hay diferencias los que pueden ayudarnos a clarificar su jerarquía.
Las diferencias pueden dividirse en cuatro grandes grupos: añadidos, omisiones, distinta lectura y distinto orden.

Los añadidos o ampliaciones son reflexiones, explicaciones, datos extra o meros adornos retóricos: es el sello que en mayor o menor medida dejan los traductores. Antiguamente no existía la nota a pie de página, así que para explicar algo simplemente se agregaba en el texto. Pero el afán de protagonismo a veces llevaba a añadir sus propias reflexiones o nueva información que consideraba útil. Esto es fácil hallar en el texto de Marsili, y el lector que compare ambos textos rápidamente lo detectará por sí mismo. No me detengo en este punto.
Las omisiones pueden ser involuntarias, es decir por descuido se salta una palabra o un párrafo, o voluntarias, es decir por deseo de simplificar el relato. Las omisiones involuntarias son muy frecuentes en los manuscritos, pues lo largo del trabajo hacía que el copista bajase la atención y saltase palabras o párrafos, a veces páginas incluso. Tengamos en cuenta que tanto los textos catalanes como el latino son copias, y por ello es normal que cada cierto trecho veamos que uno u otro omite algo. Esto simplemente indica que eran seres humanos quienes los copiaron. Muy distinto es el caso de la omisión a propósito o simplificación, pues ello nos permite detectar al traductor que movido por la prisa diluye los relatos o frases complejas.
Un ejemplo de simplificación de Marsili lo vemos en este texto. Aquí no se trata de una omisión por descuido, sino que a propósito se ha suprimido la intervención del rey para simplificar el relato. En negrita la parte que falta en el texto latino (catalán: 133: 7-8; latín: 3: 10)
7. E dix Ferrando Dieç: “Senyor, io son aqui dels menors de uostre conseyl, mas, quesque us diga negu, a Morela anats, e manats alforrar los peons de Terol e de les aldeas, e que us siguen tant con poran e que lexen tots los serrons”.
10. Et Fernandus Didaci ait: “Domine, ego sum minor in consilio uestro, sed quicquid dicant alii, uersus Morellam iter facite, et precipite peditibus Turoli et aldearum quod ueniant post uos quantum potuerint, et quod omnes dimittant carrones et sarcinulas, et non tardent.
8. E nos entenem que deya ço que meylor era, car, enans deu hom atendre a les grans faenes que a les menors. E dix nos que pensassem de cuytar, que gran carrera hauia d'aquel loch tro a Morela.
* * * * * * * * * * * * * * * * * * *
* * * * * * * * * * * * * *
* * * * * * * * * * * *
Et festinate, quia magna uia nobis restat usque Morellam”.

Otro ejemplo de simplificación a propósito lo tenemos aquí, donde se ha quitado aquellos pasajes que introducían más complejidad al relato, pero se ha hecho de modo que no se note el corte. (catalán ; latín 3: 21-23):
2. E don Ferran Pereç de Pina, qui era cap de les guaytes, enuia ens missatge que don Blasco hi uolia entrar, e que manassem que faessen. E enuiam los a dir que, si entrar hi uolia, que no li lexassen entrar, e que uingues denant nos.
21. Et Fernandus Peres, qui erat caput excubiarum, significauit hoc regi per nuncium. Et recepit responsum quod si uellet ingredi in Morellam, non permitteret, sed ei diceret quod ad presentiam regis se citius presentaret.
3. E enans que nostre messatge fos la, don Blasco cuytaua se d'entrar con abans podia. E FFerran Pereç de Pina acosta's a ell e dix li: “¿Que sera, don Blasco?” E ell respos: “Uuyll entrar en Morela e manare con ho fassen e puys ire ueer el rey”.
22. Et * * * * * * dum Blasco festinaret ut ingrederetur, accessit ad eum Fernandus Peres de Pina et ait: “Quid erit hoc, Blasco?” Et ille: “Intrabo, inquit, in Morellam et ordinabo, inquit, que ibi facienda fuerint, et postea uisitabo regem”.
4. E en tant acosta's a ell, aquel que nos hauiem trames, a la orella e dix li que nos manauem que no li lexassen entrar. E dix li FFerran Pereç: “Don Blasco, lo rey uol que anets a ell”.
23. * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
Et dixit ei Fernandus Peres: “Rex precipit quod eatis et uideatis uos cum eo”.
Documento por el que se concede a Blasco de Alagón todo lo que conquiste en tierra de moros. Foto de la Universitat Jaume I. Campus Obert.

Los casos de distinta lectura suelen darse a causa del mal estado del ejemplar original, de la caligrafía dudosa, o la distinta interpretación de abreviaturas (muy frecuentes entonces). Esta comparación es más útil entre textos del mismo idioma, como veremos en la comparación de los textos catalanes más antiguos. Aquí pasamos por alto este punto.
Respecto al distinto orden de párrafos puede deberse a un error (raro), o al hecho que dichos párrafos estaban escritos en el prototipo al margen o al pie de página sin una clara indicación de cuál era su puesto exacto en el relato. Así Marsili lo ve y lo coloca en un lugar; el copista catalán viendo lo mismo, juzga de otro modo y lo coloca en otra posición. Y esto suele ocurrir porque la frase o sección se presta a ser intercambiada.
Por ejemplo en 134: 4 / 3: 16 vemos que su puesto no es ilógico en ninguno.
14. Et ascendit rex et peruenit usque ad montem paruulum qui apparuit in ascensu uersus Morellam. * * * * * * * * Et expectauit familiam uenientem.
4. E puiam la costa. E fo a I puget que se feya en la costa de Morela, e meteren li puys nom “Pug del Rey”. E estiguem aqui esperan la companya que uenia.
15. Et disposuit rex equestres excubias et pedestres, ut nullus intrare ualeat uel exire usque ad sequentem diem, quum deliberassent quod facere oporteret.
5. E apareyllam nostres guaytes a caual e a peu, que nuyl hom no pogues entrar ne exir tro en l'altre dia que haguessem nostre acort.
16. Et tota illa nocte remansit rex in illo monticulo, unde et postea nomen assumpsit et dictus est “Podius Regis”.
6. E iaguem tota la nuyt en aquel pug * * * * * * * * * *.

En el siguiente cuadro tenemos los temas tratados en los cap. 127-128 (catalán). En la columna de la derecha vemos el orden de esos mismos temas en el texto latino (cap. 1 y 2). Las X marcan ausencia del respectivo pasaje. El + indica un texto ampliado. En negrita los textos en distinto orden. En el distinto orden de 128: 4 / 1: 10 parece mejor, y más íntegra la lectura de Marsili. En cambio en 128: 6-8 / 2: 8-10 parece mejor la lectura catalana, mientras que Marsili ha tenido que simplificar y aplanar el relato.

Nacimiento del proyecto de conquistar el reino de Valencia
127: 1
127: 2
127: 3
127: 4
127: 5
Jaime en Alcañiz con el Maestre del Temple y don Blasco
El Maestre sugiere conquistar Valencia
El Maestre pide que Blasco de su opinión
Blasco dice que dirá todo lo que sabe
Jaime ruega que le diga por dónde entrar primero
1: 2
1: 3
1: 4
1: 5
X
Intervención de Blasco
128: 1
128: 2
128: 3
128: 4
128: 5
128, 6-7
es acertado proyectar conquistar Valencia que está a las puertas
Valencia es la mejor tierra; él estuvo ahí algo más de 2 años
no ha hecho Dios un lugar tan delicioso como Valencia
el reino de Valencia tiene una extensión de 7 jornadas
Dios lo quiere y será lo mejor que conquiste
Blasco aconseja no sitiar un poderoso castillo sino Burriana
1: 6
1: 7-8+
X
1: 10+
1: 9
2: 8-9
128: 8
129, 1
el Mestre corrobora que Burriana es fácil de conquistar
Jaime tiene por bueno el consejo de Blasco y lo aprueba
2: 10
2: 1
Intervención de Jaime I
129, 2-3/ 130, 1
130, 2-3
130, 4
130: 5
130, 6
131, 1-2
Jaime recuerda una anécdota cuando estuvo en Cap de Pera
proyecto de nueva boda con la hija del rey de Hungría
proyecta llevar tropas por tierra y mar contra Burriana
una vez conquistada Burriana, llevará ahí a la reina
al quedar aisladas y sin víveres se rendirán otras ciudades
traslado al Puig y sitio de Valencia
2: 3-5
2: 11-12
2: 13
2: 14
2: 15
2: 16-17
131, 3 Blasco y el Maestre aprueban. 2: 18

Conclusión: Las ampliaciones y omisiones confirman por vía positiva y negativa la mayor jerarquía del texto catalán, del cual es traducción el texto latino.
Los casos de distinto orden confirman como tanto el texto latino como el catalán bebieron en último término de un mismo prototipo que estaba en desorden, en cuanto no encuadernado, y que estaba redactado en algunos pasajes de modo confuso. Todo esto confirma a su vez el modo cómo debe entenderse el trabajo editorial que realizó de Marsili y que describe en su prólogo y colofón.

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