lunes, 30 de abril de 2012

Lucrecio, un poeta y filósofo de la naturaleza


Seguramente todos hemos oído hablar de filósofos de la Antigüedad como Sócrates, Platón, Aristóteles o Séneca. También escritores como Cicerón o poetas como Virgilio. Pero a pocos les será familiar el nombre del filósofo y poeta romano Tito Lucrecio Caro (99 - 55 a.C.).
A Lucrecio le tocó vivir los sombríos años de las guerras civiles y la sublevación de Espartaco que finalizó con la crucifixión de 6000 prisioneros en la vía Apia. Mientras la sociedad romana caía en un torbellino de crueldad, traiciones, desenfreno y ambiciones, Lucrecio encuentra en la filosofía de Epicuro un camino de paz interior y fraternidad universal.
Fervientemente convencido que toda Roma necesita seguir esta doctrina, pone su talento poético al servicio de la predica epicúrea y compone su monumental poema De rerum natura (Sobre la naturaleza) en la que trata de explicar que a partir de los átomos y determinadas leyes universales se ha generado todo lo existente, explica el funcionamiento de los sentidos y la formación de las ideas, los fenómenos naturales, la aparición de la vida sobre la Tierra y la formación de pueblos y gobiernos.
Toda esa exposición no busca una mera ilustración científica sino una enseñanza moral: una vez conocida la explicación de todo lo existente, su origen y destino, el hombre puede librarse de vanas ambiciones y temores para vivir en paz consigo mismo.
A continuación les ofrezco un fragmento de la poesía de Lucrecio, en la que podemos apreciar su gran capacidad de observación, su habilidad para describir lugares y emociones, su honda sensibilidad, incluso hacia los animales como en este caso, en el que describe la incansable búsqueda de un ternero perdido por su madre.

Lucrecio, De rerum natura, libro 2, v. 349 - 366

Y no es por otra razón que la prole puede conocer a la madre
y la madre a la prole: vemos que pueden
no menos que los humanos reconocerse entre ellos.
Nec ratione alia proles cognoscere matrem
nec mater posset prolem: quod posse uidemus
nec minus atque homines inter se nota cluere
Pues a menudo ante los bellos templos de los dioses un ternero
cae sacrificado junto a los altares humeantes de incienso
exhalando un cálido río de sangre del pecho;
Nam saepe ante deum uitulus delubra decora
turicremas propter mactatus concidit aras
sanguinis expirans calidum de pectore flumen;
pero la madre privada del juvenil salto, yendo por los campos
conoce las huellas impresas en la tierra por las patas hendidas,
examinando todos los lugares con los ojos por si en alguna
parte puede ver la cría perdida, y llena con sus quejas
el frondoso bosque al alejarse y una y otra vez vuelve
al establo atravesada por la ausencia de su ternero,
at mater uiridis saltus orbata peragrans
noscit humi pedibus uestigia pressa bisulcis,
omnia conuisens oculis loca si queat usquam
conspicere amissum fetum, completque querellis
frondiferum nemus absistens et crebra reuisit
ad stabulum desiderio perfixa iuuenci,
y ni los tiernos sauces ni la hierba floreciente de rocío
ni los mismos ríos contenidos en altas orillas pueden
deleitar su ánimo y alejar la imprevista aflicción,
y ni la imagen de otros terneros por los alegres campos
puede cambiar su ánimo y aliviar su aflicción:
nec tenerae salices atque herbae rore uigentes
fluminaque illa queunt summis habentia ripis
oblectare animum subitamque auertere curam,
nec uitulorum aliae species per pabula laeta
deriuare queunt animum curaque leuare:
¡hasta tal punto echa de menos aquél propio y conocido!
usque adeo quiddam proprium notumque requirit.




"Fire Forest" (1505) de Piero di Cosimo, en el Ashmolean Museum de Oxford.
El redescubrimiento del poema de Lucrecio influyó en muchos artistas del Renacimiento.

En la traducción he tratado, en lo posible, de mantener la correspondencia de la traducción con cada verso, para que sea al que estudia latín le sea más fácil comprender la estructura y significado.

Quien esté interesado en saber más sobre la vida de Lucrecio y la filosofía epicúrea puede acudir a mi página, en la sección de Filosofía: 

Allí también he iniciado una sección para colocar textos selectos de Lucrecio, con traducción y notas, que espero próximamente seguir incrementando.

miércoles, 11 de abril de 2012

Crucigramas en latín: abril del 2012

He aquí una nueva entrega de nuestros retos en latín. En esta ocasión añadimos dos tipos de preguntas que hasta ahora no habíamos usado: textos que deben colocarse en siglas y textos que deben escribirse al revés. Son dos recursos habituales para los aficionados a los crucigramas, sin olvidar que así nos habituamos a las abreviaturas tan frecuentes en las inscripciones romanas y en los manuscritos medievales.
Como de costumbre ofrezco dos enlaces:

Uno en documento de texto de Open Office : crucigrama05enodt

y otro en PDF: crucigrama05enpdf