miércoles, 16 de mayo de 2012

Tenebrae factae sunt


El himno Tenebrae factae sunt es un resumen del relato de la muerte de Cristo tal como es relatado en Marcos y Mateo (Mc 15, 33 - 37; Mt 27, 45 - 50), aunque el final está tomado del relato de san Juan (Jn 19, 30). Por lo tanto es fácil comprender por qué desde siempre estuvo relacionado con las celebraciones penitenciales en general y con la semana Santa, en particular con el oficio de Viernes Santo.
Una rápida mirada al relato del evangelio de Mateo nos hará patentes las semejanzas y diferencias con el himno litúrgico. Uso mi propia traducción:

45. A sexta autem hora tenebrae factae sunt super universam terram usque ad horam nonam.
46. Et circa horam nonam clamavit Iesus voce magna dicens: "Eli, Eli, lema sabacthani?", hoc est: "Deus meus, Deus meus, ut quid dereliquisti me?"
45. Y desde la hora sexta cayeron tinieblas sobre toda la comarca hasta la hora nona.
46. Y hacia la hora nona Jesús exclamó con gran voz diciendo: "Eli, Eli, lema sabacthani?", es decir: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
47-49. [Narran la escena del vinagre].
50. Iesus autem iterum clamans voce magna emisit spiritum
35-36. [Narran la escena del vinagre].
37. Jesús, clamando de nuevo con gran voz, entregó el espíritu.


Solo el evangelio de Juan (Jn 19, 30) refiere el detalle de la frase consummatum est y que murió inclinato capite :

30. Cum ergo accepisset acetum, Iesus dixit: "Consummatum est!" Et inclinato capite tradidit spiritum.
30. Luego, después de probar el vinagre, Jesús dijo: "¡Está consumado!" E inclinando la cabeza entregó el espíritu.


Como era habitual hasta el s. XVI en esta clase de himnos existieron varias lecturas alternativas, lo cual se refleja en los dos célebres motetes compuestos sobre este tema en el Renacimiento: el del flamenco Gaspar van Weerbecke (¿1455 - 1517) y el del español Tomás de Vitoria.

Book of Hours, use of Rome (France, 1513) manuscrito HM 1088 p. 77v, en la Huntington Library, Los Ángeles, USA.
La aparición de breviarios con ilustraciones contribuyó a la difusión de la devotio moderna.

A continuación presento el texto usado por Gaspar van Weerbecke, menos popular que el de Vitoria y que presenta mayores diferencias con respecto al texto habitualmente usado en la liturgia católica, con la peculiaridad, además, que los versos et inclinato capite emisisti spiritum están colocados en una posición ilógica, probablemente porque en el himno original era una antífona que volvía a repetirse al final del texto: al suprimir Gaspar la repetición de la antífona en el canto, se altera el relato lógico de la muerte de Cristo.

Tenebrae factae sunt,
o bone Jesu,
dum te crucifixissent Judaei.
Et circa horam nonam
exclamasti voce magna:
Deus, Deus meus,
ut quid dereliquisti me?
Cayeron tinieblas,
oh buen Jesús,
mientras los judíos te crucificaban.
Y hacia la hora nona
exclamaste con voz potente:
Dios, Dios mío,
¿por qué me has abandonado?
Et inclinato capite
emisisti spiritum.

Cum ergo accepisses acetum,
dixisti: consumatum est.
E inclinando la cabeza
entregaste el espíritu.

Luego, después que probaste el vinagre,
dijiste: está consumado.

Si comparamos el texto del motete con los textos bíblicos, inmediatamente advertimos el sello característico de la llamada devotio moderna (iniciada a finales del s. XIV): se coloca los textos en segunda persona, como si se tratara de un diálogo entre el creyente y Cristo, creando un clima de intimidad y tratando de "proyectar" al orante dentro de la escena bíblica. Esa experiencia interior de Cristo en la oración luego debía producir una imitación de Cristo, que se entendía básicamente como una vida de entrega a la oración y la meditación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada